Hay destinos que te generan expectativas altísimas antes incluso de viajar y Japón es uno de ellos. Seguro que llevas años viendo fotos de Tokio, soñando con perderte por las calles de Kioto o con ver el monte Fuji, imaginando cómo será subirte a un tren bala o comer ramen en un local diminuto escondido en cualquier callejón. Japón suele superar incluso todo eso que tenías en la cabeza. Sin embargo, cuando organizas un viaje a Japón, comienzan las dudas reales: ¿Es tan caro como dicen?, ¿Cómo funciona el transporte?, ¿Hace falta llevar efectivo?, ¿Merece la pena contratar internet?, ¿Qué pasa si te pones enfermo allí?, etc.
Después de viajar por Japón durante varias semanas, hay varias cosas que me habría gustado saber antes de ir y que te contaré a continuación. Algunas te ayudarán a ahorrar dinero, otras a evitar errores típicos de primerizo o simplemente te harán que disfrutes mucho más del viaje. Una de ellas tiene que ver con contratar el mejor seguro de viaje internacional posible antes de subirte al avión. Porque Japón es uno de los países más seguros del mundo, pero también es un destino donde cualquier visita médica puede salir bastante cara si no viajas bien cubierto.
Mucha gente llega a Japón pensando que se va a encontrar un país complicadísimo por el idioma o por las diferencias culturales, pero sinceramente, ocurre justo lo contrario.
Japón es probablemente uno de los países más cómodos y sencillos para viajar por libre que he visitado. Todo funciona muy bien, los trenes son puntuales y en general todo el transporte está muy bien organizado, sus calles son muy seguras, hay indicaciones en inglés en casi todos los sitios turísticos y mucha gente habla inglés e intentan siempre ayudarte.
Es verdad que los primeros días pueden abrumar un poco, sobre todo en Tokio, donde parece que todo va a otra velocidad. Pero en cuanto aprendes cuatro cosas básicas, moverte por Japón se vuelve facilísimo.
Si hay algo que realmente impresiona en Japón, además de la limpieza y el orden, es el transporte. Los trenes japones son de los que mejores funcionan del mundo. El famoso Shinkansen, el tren bala japonés, merece totalmente la fama que tiene. Es rápido, cómodo y extremadamente puntual. Literalmente pueden pedir disculpas públicas por un retraso de un minuto.
Ahora bien, antes de viajar conviene revisar si realmente te compensa comprar el JR Pass. Durante años era casi obligatorio para cualquier viajero, pero desde la reciente subida de precios ya no siempre sale rentable. Lo mejor es calcular las rutas que vas a hacer y comparar.
Por ejemplo:
Otra recomendación es descargar apps útiles antes de llegar. Las que más me ayudaron fueron:
Antes de viajar pensaba que Japón sería el país más avanzado del planeta en pagos digitales, pero no lo es tanto. Aunque cada vez aceptan más tarjetas, sigue habiendo muchos restaurantes pequeños, templos, máquinas o negocios tradicionales donde solo aceptan efectivo. Por eso conviene llevar siempre yenes encima.
Los cajeros de los Seven Eleven suelen aceptar tarjetas extranjeras. Yo los utilicé varias veces y suelen ir muy bien.
Este es uno de los mayores mitos sobre Japón. Puedes gastarte muchísimo dinero si quieres, pero también puedes comer increíblemente bien por bastante menos de lo que gastarías en muchas ciudades europeas. De hecho, comer en Japón me pareció más barato que hacerlo en otros destinos populares.
Hay muchísimos restaurantes pequeños donde podrás comer ramen, curry japonés, gyudon o tonkatsu por precios bastante razonables. También están los konbini, las tiendas tipo 7-Eleven, Lawson o Family Mart, donde puedes comer por unos pocos yenes. No exagero cuando digo que probablemente estos establecimientos tienen la mejor comida preparada del mundo, perfectas para desayunos rápidos, cenas improvisadas o para salvarte después de un día entero caminando ¡Yo soy muy fan de los 7-Eleven!
Da igual lo preparado que creas que vas. Te aseguro que acabarás agotado. Entre estaciones gigantescas, barrios enormes y días enteros explorando ciudades, acabas haciendo auténticas barbaridades de pasos sin darte cuenta, sobre todo en Kioto y Tokio.
Uno de mis mejores consejos antes de viajar a Japón es llevar calzado cómodo de verdad.
Japón está muchísimo más preparado para el turismo internacional de lo que mucha gente piensa. En estaciones, aeropuertos y zonas turísticas suele haber traducciones en inglés. Además, con Google Translate puedes resolver prácticamente cualquier situación.
Algo que me sorprendió muchísimo es la amabilidad y educación de la gente. Aunque no entiendan lo que preguntas, intentarán ayudarte igualmente. Más de una vez acabé acompañado por alguien hasta el lugar que estaba buscando simplemente porque querían asegurarse de que llegaba bien.
Japón tiene códigos culturales bastante distintos a los nuestros. No hace falta obsesionarse ni actuar como si fueras en una misión diplomática, pero sí conviene conocer algunas normas básicas.
Lo mejor es observar un poco cómo actúa la gente local y adaptarte.
Como en cualquier otro destino del mundo, tener internet en Japón facilita muchísimo el viaje. No solo para usar mapas o traducciones. También para consultar horarios de trenes, encontrar restaurantes (yo me fio mucho de las reviews de Google) o revisar rutas en tiempo real.
Hoy en día lo más cómodo suele ser contratar una eSIM antes de viajar. Funciona nada más aterrizar y te ahorras buscar tarjetas físicas o wifi portátil. Eso sí, suelen ser más caras que comprar una sim local en el aeropuerto.
Japón es probablemente uno de los países donde más seguridad he sentido viajando. Puedes caminar de noche, usar el transporte tranquilamente y moverte solo sin demasiadas preocupaciones. No obstante, debes tener muy en cuenta que una cosa es la seguridad ciudadana y otra muy distinta los imprevistos médicos.
La sanidad en Japón es muy buena, pero también carísima para turistas. Una visita médica sencilla puede costar bastante dinero y cualquier hospitalización puede disparar los gastos. Para que te hagas una idea aproximada:
Cualquier imprevisto en un país tan caro puede arruinarte el viaje o incluso generarte un problema económico muy serio si no estás cubierto. Por eso una de mis mayores recomendaciones es viajar con un seguro como el Seguro Médico y de Equipaje de Holins con altas coberturas de asistencia médica, cancelaciones, problemas con el equipaje o incidencias durante el viaje.
Antes de viajar te invito a mirar diferentes opciones y buscar información y Holins Opiniones, comprobarás que los viajeros destacan sus coberturas, la facilidad de contratación o la rápida atención, entre otros aspectos.
Este es un clásico que se pasa por alto y luego da bastante rabia. En Japón los enchufes son de tipo A (los dos clavitos planos), muy parecidos a los de Estados Unidos. Eso significa que:
Mi recomendación es llevar un adaptador universal de viaje y te olvidas de problemas.
No es tanto por “seguridad” eléctrica (que en general no hay problema), sino más bien por comodidad. En el caso que se te olvide el adaptador, para los primeros días podrás pedirlo en la recepción de tu hotel hasta comprar uno.
Otro detalle importante es que en algunos alojamientos pequeños o tradicionales puede haber pocos enchufes en la habitación, así que una regleta de viaje también puede salvarte el día si llevas varios dispositivos.
Conviene que sepas que, al igual que las viviendas, los hoteles en Japón suelen ser bastante pequeños, especialmente en ciudades como Tokio. Eso sí, también suelen ser muy cuquis y normalmente están limpios y bien aprovechados.
Además, Japón tiene opciones de alojamiento muy curiosas:
Si puedes, intenta dormir al menos una noche en un ryokan tradicional, es una de las experiencias más especiales del viaje.
Japón recibe muchísimo turismo y algunos lugares famosos suelen llenarse muchísimo a ciertas horas. Madrugando un poco puedes ver sitios increíbles prácticamente vacíos.
En estos lugares no pude hacer una sola foto en condiciones debido a la multitud de turistas que había:
Este es el clásico error que cometemos muchos cuando viajamos. Japón tiene tantísimas cosas que ver que es fácil caer en la obsesión de querer abarcar demasiado. Al final acabas enlazando ciudades, cambiando de hotel constantemente y viendo todo con prisas ¡Te aseguro que acabarás muerto de cansancio!
Mi consejo es intentar viajar más lento. Dedicar tiempo a perderte por barrios, entrar en cafeterías, probar comida distinta o simplemente pasear. Prioriza los lugares que más quieras visitas, mi consejo (Tokio, Kioto, Osaka y Monte Fuji).
Esto también conviene saberlo. porque probablemente vas a querer volver. Al principio, seguramente te pasará como a mí, entre la paliza de recorrer el país y el jet lag, regresarás muy cansado sin ganas de regresar, pero con el tiempo te volverá a picar el gusanillo de viajar de nuevo a Japón.
El País del Sol Naciente tiene algo difícil de explicar, puede ser la mezcla entre tradición y modernidad, la tranquilidad de muchos lugares, la comida, el orden o simplemente esa sensación constante de estar descubriendo algo distinto. Este es uno de esos países que dejan huella y cuanto mejor preparado vayas antes del viaje, más vas a disfrutarlo.
Con conocer algunas cosas básicas, llevar internet, organizar bien las rutas y viajar con tranquilidad, organizar el viaje a Japón acaba siendo muchísimo más fácil de lo que parece desde fuera. Probablemente terminarás entendiendo por qué tanta gente vuelve completamente enamorada de este país.