Para evitar las 7 estafas turísticas más comunes, lo principal es desconfiar de las «ayudas» no solicitadas y mantener siempre el control sobre tus pertenencias y transacciones. La clave para no caer en estos engaños es la información previa: saber que nadie regala nada en las zonas más concurridas del mundo y que los estafadores suelen jugar con la amabilidad o la confusión del viajero para lograr su objetivo.
Viajar abre la mente, pero a veces también abre demasiado nuestra confianza. Conocer las 7 estafas turísticas más comunes te permitirá identificar banderas rojas antes de que sea tarde. Aquí te detallamos las más frecuentes:
Común en ciudades como París o Roma. Alguien se acerca de forma muy amable y, casi sin que te des cuenta, te ata una pulsera de hilo en la muñeca. Una vez puesta, te exigirá un pago «voluntario» que de voluntario tiene poco, poniéndose agresivo si te niegas.
Es un clásico mundial. Al subir al taxi, el conductor te dice que el taxímetro no funciona y te ofrece una tarifa fija que, casualmente, triplica el precio real. Siempre exige que lo enciendan o usa apps de transporte con precio cerrado.
Alguien «accidentalmente» te mancha con ketchup o helado. Mientras un cómplice se ofrece muy amablemente a ayudarte a limpiar la mancha con pañuelos, otro aprovecha tu distracción para vaciarte los bolsillos. Es una de las 7 estafas turísticas más comunes por lo efectiva que resulta la distracción física.
Ocurre mucho en estaciones de tren principales. Personas vestidas con uniformes falsos te dicen que la máquina de tickets no funciona y te venden ellos mismos billetes que resultan ser de niño o estar caducados.
Personajes disfrazados (gladiadores, Mickey Mouse, estatuas humanas) se ofrecen a hacerse una foto contigo. Tras el clic, la amabilidad desaparece y te exigen una tarifa exorbitante por el «servicio».
En aeropuertos o cafeterías, crean redes con nombres como «Free_Airport_WiFi». Al conectarte, pueden acceder a tus datos bancarios y contraseñas. Usa siempre una VPN o tus datos móviles.
Un conductor de tuk-tuk o un local te informa de que el templo o museo que quieres visitar está cerrado por festivo, pero que él te lleva a otro «mucho mejor» (donde te obligarán a entrar en tiendas de alfombras o joyas con precios inflados).
Aunque seas un viajero experto, nadie es inmune a las 7 estafas turísticas más comunes. A veces, el engaño deriva en un robo de equipaje o documentación que puede truncar tu aventura. En Holins entendemos que estos riesgos existen, por eso nuestros seguros incluyen protección frente a robo y asistencia las 24 horas para que, si alguna de estas trampas te pilla desprevenido, tengas un equipo legal y de asistencia listo para ayudarte a solucionar el problema.